El dinero

Al continuar utilizando este sitio usted acepta el uso de cookies como se describe en nuestra política de cookies.

LogoYirepaFinanzas

Si deseas resolver tus dudas sobre los conceptos básicos de las finanzas y la economía, éste es tu sitio.

El dinero. La Oferta monetaria

El dinero es todo medio de cambio y de pago generalmente aceptado por la sociedad, utilizado por los agentes económicos para el pago de bienes, servicios y todo tipo de obligaciones.

1. Breve historia del dinero

2. Funciones del dinero

3. Tipos de dinero

4. La oferta de dinero

5. La demanda de dinero

6. Equilibrio del mercado de dinero

7. Situaciones de desequilibrio

8. Alteraciones del mercado

1. Breve historia del dinero

Tenemos que remontarnos al Neolítico, desde el 10.000 a. C., para encontrar la primera forma de comercio en el mundo. Surgió con motivo de la aparición de la agricultura y la ganadería, cuyo desarrollo provocó la generación de excedentes. De esta forma, un individuo cambiaba un bien que le sobraba por otro bien que le faltaba (trigo por pescado, pieles por armas, etc.).

Esta forma de intercambio, denominada trueque, es el origen del comercio, la propiedad privada y la riqueza, ya que cuanto más excedente tenía una persona, más riqueza poseía en comparación a los demás.

 

Sin embargo, el trueque presentaba muchas limitaciones en los intercambios, ya que exigía que coincidieran las necesidades de las personas que intercambiaban y además, siempre existía la duda sobre el valor exacto de los productos que se intercambiaban.

Trueque

Intercambio directo de bienes y servicios por otros bienes y servicios, sin mediar la intervención de dinero.

Para eliminar estas deficiencias, alrededor del año 700 a. C., los comerciantes decidieron fijar un producto de referencia, de tal forma que los valores de todas las mercancías se establecerían en base a ese producto. Es así como surgió el dinero mercancía.

Los primeros bienes de referencia fueron el trigo y el ganado. Más tarde se incorporaron otros como las conchas, el arroz, la sal y los metales preciosos. Como se buscaban mercancías que fuesen valiosas, fáciles de transportar, no perecederas, almacenables y sobretodo, divisibles (que se pudieran fragmentar para intercambios menores), fueron los metales preciosos (oro y plata, principalmente) los que se consideraron como los más idóneos para usarse como unidad monetaria en las transacciones.

Dinero mercancía

Cualquier bien que tiene el mismo valor como unidad monetaria que como mercancía.

Sin embargo, el uso de estos metales obligaba a los comerciantes a verificar constantemente su peso y su autenticidad, para evitar el engaño mediante simples aleaciones de otros metales. Para poder garantizar dicho valor, las instituciones iniciaron la emisión de monedas acuñadas, de tal forma que el valor de las monedas coincidiera con el valor del metal que contenía.

 

Fue durante la Edad Media, cuando se produjo otro enorme avance para el comercio. Durante este período, era habitual que los poseedores de oro lo depositasen en los establecimientos de los orfebres, que se encargaban de custodiarlos en unas cajas de seguridad. Estos emitían a cambio un recibo de papel que garantizaba la devolución del mismo en el momento en que se les pidiera. Evidentemente, los comerciantes comprobaron que era mucho más cómodo entregar estos recibos como forma de pago que transportar los metales, por lo que el uso de estos certificados se fue generalizando.

Estamos ante la aparición del dinero papel, que no poseía valor como mercancía, pero sí como medio de cambio, ya que los ciudadanos confiaban en que el emisor tenía depositado en oro el valor que figuraba en dicho documento.

Dinero papel

Recibo o certificado que representa una promesa de pagar una cantidad de oro.

A medida que se fue extendiendo su uso, los orfebres observaron que la mayoría de los depositantes no solían retirar su oro, ya que preferían utilizar los recibos para pagar y realizar sus transacciones, por lo que comenzaron a emitir más recibos que el oro que tenían depositado, obteniendo así más beneficios, pero generando a la vez un riesgo para los depositantes.

 

Esta práctica provocó que los gobiernos intervinieran limitando la exclusividad para custodiar el oro y emitir los recibos. Nace de esta manera, en el siglo XVII, los primeros bancos y, con ellos, lo que hoy conocemos como billetes.

 

Sin embargo, estas nuevas entidades continuaron con la práctica de emitir más billetes que la cantidad de oro en custodia. Para solucionar este problema, se concedió la exclusiva de emisión de billetes a un solo banco controlado por el propio Estado. Es lo que hoy conocemos como el banco central.

 

Con esto se garantizaba que el valor que figuraba en los billetes estuviera respaldado por el oro depositado y, por consiguiente, avalaba su convertibilidad. Al ser estos billetes convertibles en oro, a este sistema monetario, que imperó durante el siglo XIX y primera mitad del siglo XX, se le denominó "patrón oro".

 

Y llegamos a 1971, cuando el patrón oro desaparece por completo por decisión del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, que suspendió la convertibilidad del dólar por oro.

TRUEQUE

(Neolítico)

 

 

 

DINERO MERCANCÍA

(700 A.C.)

 

 

DINERO

PAPEL

Orfebres

Recibos

(Edad Media)

 

 

 

DINERO

PAPEL

Bancos

Billetes

(Siglo XVII)

 

 

 

DINERO FIDUCIARIO

(2ª mitad

S. XX)

Surge así un nuevo tipo de dinero, que no está respaldado por ningún activo tangible y que, aunque no posee ningún valor intrínseco, sí contiene un valor legal propio. Es el denominado dinero fiduciario. Su valor no reside en su equivalencia en oro, sino en la confianza que tienen los agentes económicos en que sea aceptado como medio de pago, dado el respaldo legal que le da un banco central.

Dinero fiduciario

Aquel que no se basa en el valor de los metales, sino en la confianza de una sociedad.

Se trata del dinero que se utiliza en la actualidad. No tiene valor como mercancía ni es convertible en oro. Es creado y emitido por una autoridad monetaria que garantiza que la oferta será limitada. Su uso se basa en la confianza de que va a ser aceptado por todos los miembros de una sociedad como medio de pago.

2. Las funciones del dinero

Ya hemos visto en el apartado anterior que el dinero es el medio de cambio y de pago generalmente aceptado por la sociedad, utilizado por los agentes económicos para el pago de bienes, servicios y todo tipo de obligaciones.

 

Pues bien, ésta es la principal función que tiene el dinero: ser un medio de pago, ya que permite el intercambio y las transacciones.

Dinero

Medio legal para realizar los pagos, que se representa por medio de monedas o billetes y se usa como unidad de medida en las transacciones económicas.

(Definición del Banco de España)

Por otra parte, el dinero también puede ser guardado durante largos periodos de tiempo sin que se deteriore ni pierda su valor. Por lo tanto, puede ser utilizado para ahorrar, es decir, para guardar la capacidad de compra (poder adquisitivo) a lo largo del tiempo, permitiendo así traspasar el consumo presente al consumo futuro.

Es por ello, por lo que el dinero se puede utilizar como depósito de valor, ya que permite su acumulación (ahorro), conservando su valor comercial para futuros intercambios. En definitiva, es una forma de mantener riqueza.

 

Por último, el dinero se utiliza como unidad de cuenta o de medida, ya que al admitir múltiplos y divisores, se puede utilizar para medir el valor de los diferentes bienes y servicios de una economía.

Funciones del dinero

 

  1. Medio de pago
  2. Depósito de valor
  3. Unidad de cuenta

3. Tipos de dinero

En el sistema financiero actual, se utiliza el dinero fiduciario, que como hemos visto, no tiene ningún respaldo en términos de metales preciosos, ya que está basado en la confianza de la sociedad. Este dinero que circula en una economía puede estar en nuestros hogares, en forma de billetes y monedas, o custodiados en un banco en forma de depósitos.

Por lo tanto, en un principio, podemos distinguir dos tipos de dinero:

 

  • el que está en manos del público, en forma de billetes y monedas, al que se le denomina dinero legal o efectivo en manos del público, y

 

  • el que está depositado en los bancos, en forma de cuentas corrientes, cuentas de ahorro o plazos fijos, al que se le denomina dinero bancario o depósitos bancarios.

A su vez, estos depósitos bancarios pueden clasificarse en:

 

  1. Depósitos a la vista. Son las conocidas cuentas corrientes, que se suelen utilizar para disponer de dinero, pagar las compras, atender los gastos y recibir ingresos. Tienen una disponibilidad inmediata.

 

  1. Depósitos de ahorro. Son las libretas de ahorro. Tiene menos disponibilidad que los depósitos a la vista, ya que su destino es reservarlos para el futuro (ahorro).

 

  1. Depósitos a plazo. Conocidas como cuentas a plazo fijo, su disponibilidad es menor que la de los depósitos de ahorro, ya que conlleva el compromiso de no retirar el dinero en un período de tiempo determinado.

De todos ellos, está claro que los más líquidos son aquellos que están en manos del público (billetes y monedas) y los que se encuentran en las cuentas corrientes (depósitos a la vista), ya que ambos tipos de dinero poseen un alto grado de disponibilidad. Ambos componen lo que se le denomina dinero en efectivo.

El efectivo en manos del público (billetes y monedas) es la forma de dinero más líquida; es el dinero en sentido estricto, con una liquidez inmediata. Los depósitos a la vista pueden convertirse en dinero líquido fácilmente, en poco tiempo y sin pérdida de valor.

El dinero en efectivo está formado por

el efectivo en manos del público

(billetes y monedas) y los saldos de los

depósitos a la vista (cuentas corriente)

4. La oferta de dinero (oferta monetaria)

En el apartado anterior hemos visto que el dinero que circula en una economía está compuesto por el efectivo en manos del púbico y los depósitos bancarios. Pues bien, estas masas son las que conforman lo que se conoce como oferta monetaria.

 

Pero como también hemos visto, existen diferentes depósitos bancarios y cada uno con distinta liquidez y disponibilidad. Según como agrupemos (agreguemos) cada uno de los componentes de la oferta monetaria, obtendremos diferentes agregados monetarios.

Oferta monetaria

Cantidad de dinero en circulación en la economía de un país.

 

Es la suma del efectivo en manos del público (billetes y monedas)

y los depósitos bancarios que

existen en una economía

en un momento determinado.

Existe una base común sobre la definición de estos agregados monetarios que podemos resumir de la siguiente forma:

M1: formado por el efectivo en circulación más los depósitos a la vista.

 

M2: formado por el M1 más los depósitos de ahorro.

 

M3: formado por el M2 más los depósitos a plazo y otros componentes.

Sin embargo, esta disposición puede variar por cada país, ya que sus bancos centrales determinan su composición. Así, en el Eurosistema, se han definido los tres siguientes agregados monetarios para la zona del euro:

  1. Agregado monetario estrecho, conocido por M1, compuesto por el efectivo en circulación (billetes y monedas) y por los depósitos a la vista.

 

  1. Agregado monetario intermedio, conocido por M2, compuesto por los pasivos incluidos en M1 y los depósitos a plazo de hasta dos años (depósitos a plazo a corto plazo) y los depósitos disponibles con preaviso de hasta tres meses (depósitos de ahorro a corto plazo).

 

  1. Agregado monetario amplio, conocido por M3, compuesto por los pasivos incluidos en M2 y los instrumentos negociables (cesiones temporales, participaciones en fondos del mercado monetario y los valores de renta fija de hasta dos años). Este agregado, al ser el más estable, es el que se ha tomado para definir un valor de referencia para el crecimiento del dinero.

En Estados Unidos, por ejemplo, la Reserva Federal (su autoridad monetaria) solo utiliza dos agregados para medir la oferta monetaria: el M1, muy similar al M1 que se utiliza en la zona euro (efectivo en circulación y depósitos a la vista) y el M2, que abarca el M1 y otros activos llamados cuasi-dinero (hasta 2006 también utilizaba un tercero, el M3, pero quedó descartado por considerarse que no era útil).

 

La cantidad de dinero que circula en una economía (oferta monetaria) debe corresponder con las necesidades reales de intercambios que exige dicha economía, y éstas, vendrán dadas por la cantidad de bienes y servicios que se produzcan en el país (el PIB).

 

Es decir, la oferta monetaria de un país debe ser justamente la que su economía necesite para que funcione adecuadamente en ese momento, ya que de lo contrario, generarían desajustes y desequilibrios económicos, dando lugar a escenarios de inflación o desempleo.

 

Ante estos escenarios, se justifica la intervención del estado mediante su política monetaria, tomando las medidas necesarias para controlar la cantidad de dinero existente en la economía. En este sentido, hay que señalar que una decisión de incrementar la oferta monetaria debería corresponder siempre con un aumento real en la oferta de bienes y servicios; es decir, debería obedecer a una necesidad originada por el aumento de la producción.

Si la producción de un país no registra ningún aumento y la autoridad monetaria decide emitir más billetes y moneda (incremento de la oferta monetaria), se provocaría un exceso de dinero en circulación. Esto significaría que se está poniendo en manos del público una mayor cantidad de dinero que la que corresponde, con lo que percibirán mayor poder de compra, incrementándose la demanda de bienes y servicios, mientras su oferta permanece invariable y, por consiguiente, se generaría una subida de los precios que podría desembocar en inflación.

El objetivo principal de la Política monetaria es el control de la cantidad de dinero que hay en circulación en un país, intentando adecuarla al nivel de producción evitando así un exceso de la oferta monetaria que conduzca a un escenario de inflación.

También podríamos encontrarnos con un escenario opuesto: insuficiente cantidad de dinero en circulación para adquirir todo lo que se produce. Esto supondría que habría recursos sin aprovechar, generándose una situación de desempleo.

 

Para hacer frente a cada uno de estos escenarios, existen diferentes tipos de política monetaria (expansivas y restrictivas) que aplicarán los bancos centrales dependiendo de la situación económica en la que se encuentre en ese momento el país (en el artículo "La política monetaria" se desarrolla extensamente estos tipos de política).

Controlar la oferta monetaria implica, automáticamente, controlar el precio del dinero y éste no es otro que el tipo de interés (porcentaje de interés, entendido éste como la renta que se debe pagar por el uso de un dinero prestado).

 

Efectivamente, el dinero es un bien y como tal, es ofertado y demandado por los agentes económicos y, por lo tanto, tiene un precio al que se intercambia. Este precio es el tipo de interés.

TIPO DE INTERÉS

Es el coste que se paga por el uso del dinero. Es el porcentaje de interés que hay que pagar por disponer de capitales ajenos durante un período de tiempo determinado.

En una economía de mercado, este precio del dinero (el tipo de interés) estaría fijado por la ley de la oferta y la demanda. Sin embargo, en la actualidad, la mayoría de los países están regidos por un sistema de economía mixta, en la que el Estado interviene en el mercado de dinero mediante su política monetaria. En este sentido, la oferta monetaria está controlada por la autoridad monetaria de cada país (banco central, que en España, por ejemplo, es el Banco de España, que tiene como referencia al Banco Central Europeo y en EE.UU. la Reserva Federal).

Por este motivo, si representamos en el eje de abscisas la cantidad ofrecida de dinero y en el eje de ordenadas el tipo de interés, obtendremos una línea recta paralela al eje de ordenadas. Es lo que se conoce como la curva de oferta del dinero.

La curva de oferta de dinero (OM) es una línea recta vertical trazada sobre el nivel de oferta monetaria elegido por el banco central (M*)

Según el tipo de política monetaria aplicada por las autoridades monetarias, la oferta monetaria variará en un sentido o en otro. Una política monetaria expansiva incrementará la cantidad de dinero desplazándose la curva de oferta monetaria hacia la derecha (OM1). En cambio, una política monetaria restrictiva, reducirá la cantidad de dinero, desplazando la curva de oferta monetaria hacia la izquierda (OM2).

 

Pero esto ya lo veremos más detalladamente en los siguientes apartados y, por supuesto, en el artículo dedicado a la Política monetaria.

De momento, podemos concluir que la oferta monetaria, junto con el tipo de interés, son las variables de las que disponen los bancos centrales para controlar la cantidad de dinero en circulación y, con ello, intentar acelerar o frenar la actividad económica de un país. Para efectuar este control, disponen básicamente de los siguientes instrumentos, cuyo desarrollo puede verse en el apartado 4.3 del artículo "La Política monetaria": a) Los coeficientes legales, b) las operaciones de mercado abierto y c) las facilidades permanentes.

5. La demanda de dinero

La demanda de dinero es la cantidad de dinero en efectivo (billetes, monedas y depósitos a la vista) que los agentes económicos desean mantener en un momento determinado.

 

Al igual que ocurre con la oferta monetaria, la demanda de dinero de una economía también depende del volumen de intercambios que se realicen; es decir, de la actividad económica y, por lo tanto, estará relacionada con la producción nacional del país (con su PIB).

 

Para saber los motivos por los cuales se demanda dinero, solo tenemos que recodar sus funciones.

Los agentes económicos necesitan disponer de cierta cantidad de dinero para efectuar sus pagos diarios y sus transacciones económicas (medio de pago).

 

Por otro lado, como precaución ante posibles gastos imprevistos y para tener suficiente capacidad para realizar transacciones en el futuro, el dinero se atesora en forma de ahorro (depósito de valor).

Motivos por los que se demanda dinero

  • transacciones
  • ahorro
  • especulación
  • activo financiero

Además, mediante la administración del dinero, se puede conseguir más dinero (invertir el dinero para obtener más dinero). Es lo que se conoce como especulación. En este sentido, podemos afirmar que el dinero también se demanda como activo financiero (depósito de valor), siendo, evidentemente, el activo más seguro.

 

Sin embargo, mantener cierto volumen de dinero en efectivo tiene un coste; el coste de oportunidad, ya que al retenerlo en nuestro poder, se está renunciando a los intereses que generaría si estuviera invertido en algún producto bancario.

5.1 El coste de oportunidad

Efectivamente, si cierta cantidad de dinero se encuentra en un depósito bancario, estará generando unos intereses. Si se decide sacarlo para mantenerlo en efectivo, se deja de obtener esos intereses. Es decir, al optar por mantener ese dinero en efectivo se renuncia al cobro de unos intereses. Pues bien, a los intereses que se renuncian se les conoce como coste de oportunidad.

Por lo tanto, si los tipos de interés aumentan, aumentará también el coste de oportunidad y, por consiguiente, será aconsejable reducir los fondos líquidos existentes (éste es uno de los motivos por los que las empresas intentan ajustar al mínimo sus saldos de tesorería cuando suben los tipos de interés). Consecuentemente, se reducirá la demanda de dinero.

5.2 El tipo de interés

La demanda de dinero también está vinculada, como la oferta monetaria, con el tipo de interés. Con el dinero, al igual que ocurre con un bien normal, se cumple la ley de la demanda: si disminuye su precio (si disminuye el tipo de interés), la cantidad demandada de dinero aumentará, ya que será más accesible y barato la obtención de un préstamo; y si suben los tipos de interés, la cantidad demandada de dinero disminuirá (todo ello, manteniéndose constantes los demás factores).

 

Si representamos en el eje de abscisas la cantidad demandada de dinero y en el eje de ordenadas el tipo de interés, obtendremos la curva de demanda del dinero. Debido a la relación inversa que existe entre la demanda de dinero y el tipo de interés, esta curva será decreciente, con pendiente negativa.

Curva de la demanda de dinero

Es una curva que muestra las cantidades de dinero que los agentes económicos están dispuesto a demandar (a mantener en efectivo) para diferentes niveles de tipos de interés,

en un momento determinado.

Coste de oportunidad

de mantener dinero en efectivo

Intereses a los que se renuncian por no tener el dinero en una cuenta bancaria remunerada.

A mayor tipo de interés, mayor coste de oportunidad de mantener dinero en efectivo.

Por lo tanto, a mayor tipo de interés, menor demanda de dinero, y viceversa.

Cuando baja el tipo de interés,

aumenta la cantidad demandada de dinero.

Cuando aumenta el tipo de interés, disminuye la cantidad demandada de dinero.

Un cambio en el tipo de interés, permaneciendo constantes los demás

factores, provoca un cambio en la cantidad demandada de dinero y,

por consiguiente, produce un movimiento a lo largo de su curva.

Pero además del tipo de interés, existen otros factores que deben ser considerados a la hora de demandar dinero. Nos estamos refiriendo a los determinantes de la demanda de dinero.

 

5.3 Determinantes de la demanda de dinero

- El nivel de precios. Ante una subida de precios de los bienes y servicios (inflación), los agentes económicos necesitarán más dinero para mantener su nivel de gastos y, por consiguiente, se demandará más cantidad de dinero.

- La renta de los consumidores. A medida que aumenta la renta de las economías domésticas, aumenta su nivel de consumo, requiriendo más cantidad de dinero, aumentando, por lo tanto, la demanda de dinero.

 

- La incertidumbre. Cualquier indicio de que nuestro dinero invertido en el sistema financiero corre algún riesgo, puede provocar su retirada para mantenerlo en efectivo, aumentando así su demanda.

Hemos visto antes que un cambio en el tipo de interés provoca un cambio en la cantidad demandada de dinero y, por consiguiente, produce un movimiento a lo largo de su curva.

 

Sin embargo, un cambio en cualquier otro factor distinto del tipo de interés (nivel de precios, renta o incertidumbre), provocará un cambio en la demanda de dinero que se traduce, como vemos en el gráfico de la derecha, en un desplazamiento de la curva de demanda de dinero:

Determinantes de la demanda de dinero

  • Tipo de interés
  • Nivel de precios
  • Renta consumidor
  • Incertidumbre
  • hacia la derecha, si el efecto es positivo sobre la demanda, es decir, si ésta aumenta, o

 

  • hacia la izquierda, si el efecto es negativo sobre la demanda, es decir, si ésta disminuye.

Un cambio en cualquier otro factor distinto del tipo de interés, permaneciendo constantes los demás factores, provoca un cambio en la demanda de

dinero y, por consiguiente, produce un movimiento a lo largo de su curva.

Un aumento de la demanda de dinero desplaza su curva hacia la derecha aumentando la cantidad demandada de dinero con cada tipo de interés.

Una disminución de la demanda de dinero desplaza su curva hacia la izquierda reduciendo la cantidad de dinero demandada con cada tipo de interés.

Muy importante

No se debe confundir "cambios en la cantidad demandada" con "cambios en la demanda"

Un cambio en el tipo de interés provoca un cambio en la cantidad demandada de dinero, produciendo un movimiento sobre su curva de demanda.

Un cambio de cualquier factor diferente del tipo de interés provocará un cambio en la demanda de dinero, produciendo un desplazamiento de toda su curva de demanda.

6. Equilibrio de mercado de dinero

Como ya se ha apuntado en el apartado anterior, la demanda de dinero es decreciente respecto al tipo de interés: si disminuye éste, la cantidad demandada de dinero aumentará, y si sube, la cantidad demandada de dinero disminuirá. Es decir, entre la demanda de dinero y su tipo de interés existe una relación inversa. Por lo tanto, nos encontraremos con que la curva de demanda de dinero es decreciente, con pendiente negativa.

Una vez estudiadas la oferta y la demanda monetaria, estamos preparados para analizar el mercado de dinero, determinar su tipo de interés de equilibrio y, por tanto, el equilibrio de dicho mercado.

Pues bien, la intersección entre la curva de demanda de dinero, que representa la cantidad de dinero que los agentes económicos desean tener, y la curva de oferta de dinero, que representa la cantidad dinero que pone el banco central en circulación, determina el punto de equilibrio de mercado de dinero (E), que lleva a un tipo de interés de equilibrio ie.

Sin embargo, la oferta monetaria es independiente del tipo de interés, ya que está controlada por el banco central. Es una decisión de política económica que no depende del tipo de interés. Es por ello, por lo que la curva de oferta de dinero es una recta vertical paralela al eje de ordenadas, cuya intersección con el eje de abscisas es la oferta monetaria fijada por el banco central, M*.

Punto de equilibrio del mercado de dinero

Punto en el que coinciden la cantidad de dinero que los agentes económicos desean demandar

y la cantidad ofrecida por el banco central.

De esta forma, podemos afirmar que

el equilibrio de mercado de dinero

se alcanza cuando coinciden la demanda y la oferta de dinero, dando lugar a un tipo de interés de equilibrio y una cantidad de dinero de equilibrio.

Equilibrio de mercado de dinero

Situación en la que, a un determinado tipo de interés, coinciden la cantidad de dinero que los bancos centrales están dispuesto a poner en circulación con la cantidad que los agentes económicos desean mantener.

En el siguiente apartado vamos a demostrar por qué ie es el tipo tipo de interés de mercado.

7. Situaciones de desequilibrio

Hemos visto que el tipo de interés y la cantidad de equilibrio de mercado de dinero se encuentran en la intersección de sus curvas de oferta y demanda. Sin embargo, puede ocurrir que, en un momento dado, el tipo de interés de mercado no sea el tipo de interés de equilibrio y, por lo tanto, ya no se igualen oferta y demanda. Veamos los dos casos que se pueden dar:

a. El tipo de interés de mercado es superior al tipo de interés de equilibrio

b. El tipo de interés de mercado es inferior al tipo de interés de equilibrio

a) Si el tipo de interés fuera superior al tipo de interés de equilibrio (punto A), la cantidad demandada de dinero MA sería inferior que la cantidad ofrecida de dinero (M*), fijada por el banco central.

Dicho de otra forma, para entendernos: la cantidad de dinero que desean mantener los agentes económicos (MA) sería inferior a la que ofrece el banco central (M*).

 

Por lo tanto, como mantienen más dinero del que desean, intentarán deshacerse de una parte de éste comprando otros activos rentables, como por ejemplo, los bonos, aumentando así su demanda y provocando, por consiguiente, una subida de su precio y una disminución de su rentabilidad.

 

Esta disminución de su rentabilidad hace que el tipo de interés baje desde iA, y lo hará mientras que los agentes económicos sigan demandando bonos, hasta llegar a la situación en la que la cantidad de dinero que deseen mantener sea igual a la que está disponible en realidad, M*. Es decir, hasta que el tipo de interés sea ie, alcanzaándose así el punto de equilibrio E

En el punto A, el tipo de interés, iA, es mayor que el tipo de interés de equilibrio, ie, y la correspondiente cantidad demandada de dinero, MA, es menor que la oferta monetaria, M*.

b) Si el tipo de interés fuera inferior al tipo de interés de equilibrio (punto B), significaría que los agentes económicos desearán obtener más dinero del que mantienen.

Es decir, la demanda deseada de dinero por parte de los agentes económicos (MB) sería mayor a la que mantienen (M*).

 

Por consiguiente, comenzarán a demandar dinero. Para ello, actuarán de forma contraria a la descrita en el apartado anterior, es decir, comenzarán a vender bonos (u otros activos rentables) para recuperar el dinero invertido. Este aumento de venta de bonos provocará una bajada de su precio y un aumento de su rentabilidad, incrementándose, por consiguiente, el tipo de interés.

 

Mientras continúe la venta de bonos, el tipo de interés seguirá subiendo desde iB hasta que los agentes económicos deseen mantener la cantidad de dinero que está disponible en realidad. Es decir, hasta que el tipo de interés sea ie y estemos otra vez en el punto de equilibrio E.

En el punto B, el tipo de interés, iB, es menor que ie, y la correspondiente cantidad demandada de dinero, MB, es mayor que la oferta monetaria, M*.

8. Alteraciones del mercado. Cambios en el equilibrio

La situación de equilibrio de mercado de dinero que hemos visto anteriormente no se mantiene de forma indefinida en el tiempo. Los cambios frecuentes que sufre su demanda (por variaciones del nivel de precio, las preferencias y las rentas de los consumidores) y su oferta (por las decisiones en la política monetaria de los bancos centrales) hacen trasladar sus respectivas curvas provocando un movimiento constante del punto de equilibrio.

 

Para examinar estos desplazamientos y sus efectos sobre la cantidad de dinero y el tipo de interés de equilibrio, debemos averiguar si el factor afecta a la oferta o a la demanda, cómo le afecta (si la incrementa o la reduce) y observar gráficamente sus desplazamientos hasta alcanzar la nueva situación de equilibrio.

8.1 Cambios en la demanda de dinero

En el apartado dedicado a la demanda de dinero se explicaba detalladamente los cambios que puede sufrir la demanda, motivados por la variación de uno de los factores distinto al tipo de interés, provocando un desplazamiento de su curva de demanda:

Determinantes

  • Nivel de precios
  • Renta consumidor
  • Incertidumbre
  • hacia la derecha, si el efecto es positivo sobre la demanda, es decir, si aumenta, o
  • hacia la izquierda, si el efecto es negativo sobre la demanda, es decir, si disminuye.

 

Analicemos estos dos tipos de desplazamientos.

Partimos de unas curvas de oferta y demanda del dinero, OM y DM1 y su punto de equilibrio E.

 

Supongamos que se incrementa la renta de los consumidores. Como ya hemos explicado anteriormente, al aumentar su renta requerirán más cantidad de dinero, aumentando, por lo tanto, la demanda de dinero. Por consiguiente, la curva de demanda se desplaza hacia la derecha (de DM1 a DM2), desarrollándose un exceso de demanda, ya que al tipo de interés ie la demanda de dinero ahora es M1, mientras que la cantidad ofrecida de dinero permanece en M*.

El efecto que producirá este exceso de demanda (M1 - M*) será un aumento del tipo de interés, tendiendo hacia un tipo de interés de equilibrio ie', donde la demanda de dinero iguala otra vez a la cantidad ofrecida de dinero, obteniéndose un nuevo punto de equilibrio E'.

El caso contrario, un descenso de la demanda (un desplazamiento de la curva hacia la izquierda, de DM2 a DM1), provocará un exceso de oferta y, por consiguiente, hará que el tipo de interés de equilibrio descienda de ie' a ie.

Un incremento de la demanda de dinero supone un desplazamiento de su curva hacia la derecha provocando una subida del tipo de interés.

Un descenso de la demanda de dinero supone un desplazamiento de su curva hacia la izquierda provocando una bajada del tipo de interés.

8.2 Cambios en la oferta de dinero

Como ya hemos indicado anteriormente, en el mercado de dinero, el tipo de interés está determinado por la oferta y la demanda de dinero. Sin embargo, la autoridad monetaria puede ajustar la oferta monetaria para alcanzar un objetivo de tipo de interés.

 

Para ello, dispone de diversos instrumentos, como los coeficientes legales, las operaciones de mercado abierto y las facilidades permanentes (en el artículo "La Política monetaria" se explica cada uno de ellos).

 

Por lo tanto, si el banco central desea modificar el tipo de interés, hará variar la cantidad de dinero en circulación, la oferta monetaria, que al interactuar con la demanda, dará lugar a un nuevo tipo de interés.

La oferta de dinero es controlada por la autoridad monetaria. De ahí, que la representación de su curva sea una línea recta paralela al eje de ordenadas, donde M* (intersección de la recta con el eje de abscisas) representa la oferta monetaria fijada por el banco central.

Pues bien, en este apartado vamos a examinar cómo el banco central puede modificar el tipo de interés mediante ajustes en la oferta monetaria.

 

8.2.1 Aumento de la oferta monetaria. Política monetaria expansiva

Supongamos que el banco central desea bajar los tipos de interés. Para ello, tendrá que aumentar la oferta monetaria mediante los instrumentos que dispone: reduciendo los coeficientes legales de caja, operando en el mercado abierto comprando títulos o concediendo nuevos créditos a los bancos (facilidades permanentes). Veamos el proceso.

 

Partimos de una situación de equilibrio, con unas curvas de oferta y demanda, OM1 y DM, un tipo de interés de equilibrio ie, una oferta monetaria fijada por el banco central M*1 y un punto de equilibrio E.

Supongamos que ahora el banco central decide bajar el tipo de interés. Para ello, aumentará la oferta monetaria (con los instrumentos descritos anteriormente). Esto provocará que su curva se desplace hacia la derecha (de OM1 a OM2), creando un exceso de oferta, ya que al tipo de interés ie la oferta ahora es M*2, mientras que la cantidad demandada permanece en M*1.

Ante esta situación, los agentes económicos intentarán colocar este exceso de dinero (M*2 - M*1) en forma de bonos. Es decir, comenzarán a comprar bonos, lo que provocará un aumento de su precio. Al existir una relación inversa entre el precio de los bonos y su rendimiento, éste comenzará a disminuir; es decir, comenzará a bajar el tipo de interés, que tenderá hacia un nuevo tipo de interés de equilibrio ie'. Debido a esta bajada, la cantidad demandada de dinero empezará a incrementarse (desde M*1) hasta igualarse a la cantidad ofrecida de dinero (hasta M*2), obteniéndose un nuevo punto de equilibrio E'.

Los bancos centrales bajan el tipo de interés aumentando la oferta monetaria.

OM1 a OM2: Exceso de oferta monetaria, que provoca aumento de la demanda de bonos.

ie a ie' : Disminución del tipo de interés mientras aumente el precio de los bonos.

M*1 y M*2: Aumento de la cantidad demandada de dinero a medida que disminuye el tipo de interés.

Así hemos visto cómo el banco central puede bajar el tipo de interés ajustando la oferta monetaria al alza. Es una medida que se utiliza para reactivar la economía (o en momentos de crisis), ya que al bajar los tipos de interés los préstamos son más accesibles y, por lo tanto, aumenta el consumo y la inversión, con lo que se consigue aumentar la demanda agregada del país. Es lo que se conoce como una política monetaria expansiva.

Un aumento de la oferta monetaria provoca una disminución del tipo de interés

(política monetaria expansiva)

Al disponer los bancos de más dinero, estarán dispuestos a prestar más cantidad (aumenta el volumen de préstamos), lo cual hace más barato su precio; es decir, baja el tipo de interés.

 

Como consecuencia de esta bajada del tipo de interés, tanto familias como empresas estarán dispuesta a adquirir más bienes y servicios que antes, aumentando así el consumo y la inversión (aumenta la demanda agregada).

8.2.2 Disminución de la oferta monetaria. Política monetaria restrictiva

Analicemos ahora el caso en el que el banco central desea subir los tipos de interés. Para ello, tendrá que reducir la oferta monetaria empleando los instrumentos señalados, pero con acciones contrarias: incrementando los coeficientes legales de caja, operando en el mercado abierto vendiendo títulos o reduciendo los créditos a los bancos (facilidades permanentes). Veamos el proceso.

Una reducción de la oferta monetaria provocará un desplazamiento de la curva de oferta hacia la izquierda (de OM1 a OM2), creando un exceso de demanda, ya que al tipo de interés ie la oferta ahora es M*2, mientras que la cantidad demandada de dinero permanece en M*1.

 

Ante esta situación, en la que los agentes económicos necesitan liquidez, comenzarán a vender sus bonos (aumenta la oferta de bonos), lo que provocará una disminución de su precio y, por consiguiente, un aumento del tipo de interés de mercado (desde ie hasta ie') y una disminución de la cantidad de dinero ofrecida de M*1 a M*2, obteniéndose un nuevo punto de equilibrio E', donde la demanda de dinero igualará otra vez a la cantidad ofrecida de dinero.

De esta forma, hemos demostrado que el banco central puede subir el tipo de interés ajustando la oferta monetaria a la baja.

Los bancos centrales suben el tipo de interés disminuyendo la oferta monetaria.

OM1 a OM2: Exceso de demanda de dinero, que provoca aumento de la oferta de bonos.

ie a ie' : Aumento del tipo de interés mientras disminuya el precio de los bonos.

M*1 y M*2: Disminución de la cantidad demandada de dinero a medida que aumenta el tipo de interés.

Esta medida se suele aplicar, principalmente, para contener la inflación, especialmente en épocas de crecimiento económico, ya que al subir los tipos de interés los préstamos se hacen más caros, reduciéndose la capacidad de consumo y de inversión de las familias y las empresas, con lo que se consigue disminuir la demanda agregada del país. Es lo que se conoce como una política monetaria restrictiva.

Un reducción de la oferta monetaria provoca un incremento del tipo de interés

 

(política monetaria restrictiva)

Al disponer los bancos de menos dinero, estarán dispuestos a prestar menos cantidad (desciende el volumen de préstamos), lo cual hace más caro su precio; es decir, aumenta el tipo de interés.

 

Como consecuencia de esta subida del tipo de interés, tanto a las familias como a las empresas les será más caro los préstamos y, por lo tanto, más gravoso adquirir los bienes y servicios que antes, reduciéndose así el consumo y la inversión (disminuye la demanda agragada).

En un intento de resumir todo lo expuesto en este apartado, se muestra el cuadro de la derecha.

 

En dicho cuadro se describe cómo debe utilizar la autoridad monetaria de cada país los distintos instrumentos de los que disponen para hacer variar el tipo de interés mediante ajustes en la oferta monetaria, dando lugar a los dos tipos de política monetaria: expansiva, consistente en aumentar la oferta monetaria para reducir el tipo de interés, o restrictiva, con la intención de aumentar el tipo de interés mediante la reducción de la oferta monetaria.

 

Evidentemente, la expansiva se aplica cuando la economía está atravesando un período de recesión o de crisis y, por consiguiente, existe un alto nivel de desempleo, y la restrictiva cuando la economía está atravesando un período de bonanza o un escenario de riesgo de aumento de la inflación.

Trueque

Los bienes y servicios se intercambian directamente por otros bienes y servicios, no existiendo ningún medio de cambio comúnmente aceptado.

Durante el Imperio Romano la sal se utilizó para pagar a los soldados, surgiendo así la palabra "salario".

Acuñación de moneda

Certificación de una pieza de metal mediante un

distintivo que señala

un valor específico, intrínseco o de canje.

 

La principal actividad de los orfebres consistía en custodiar materiales muy valiosos, en cajas de seguridad, que les entregaban sus clientes a cambio de unos recibos.

Patrón Oro

En este sistema las monedas y billetes estaban respaldados

por una cantidad de oro.

Fiduciario

proviene del latín Fiduciarius, de fiducia: que se basa en la fe o confianza.

Depósito de valor

Artículo que se puede utilizar para transferir el poder de compra del presente al futuro.

El dinero como depósito de valor

Permite almacenar poder adquisitivo a lo largo del tiempo

Dinero en efectivo

Las monedas y los billetes, junto con los saldos de las cuentas corrientes, son los tipos de dinero más líquidos.

Liquidez

Cualidad que tienen los activos para convertirse en dinero de forma rápida, fácil y sin pérdida de valor.

Oferta monetaria

Cantidad total de dinero (billetes,

monedas y dinero bancario) que está en circulación en la economía de un país.

 

Volumen de dinero que se encuentra disponible en la economía de un país en un momento determinado.

Agregados monetarios

Son variables que cuantifican el dinero existente en una economía.

Son los componentes que integran la oferta monetaria.

cuasi-dinero

Todas las formas, de dinero, excepto las incluidas en M1, que para ser utilizadas se deben convertir previamente en depósitos a la vista.

 

También se refiere al dinero invertido en pagarés y letras del tesoro o títulos similares, ya que se puede recuperar a muy corto plazo y sin riesgo alguno.

PIB

Valor de todos los bienes y servicios finales que se producen dentro de las fronteras de un país, durante un periodo de tiempo determinado.

Interés

Coste por el uso o alquiler del dinero durante un período de tiempo.

 

Retribución por renunciar durante un tiempo a utilizar ese dinero en otras alternativas que podrían haber generado unos beneficios.

 

El

tipo de interés

es el precio del dinero.

Coste de oportunidad Interés al que se tendrá que renunciar por tener el dinero en efectivo (en lugar de tenerlo depositado en otro tipo de activo remunerado).

El coste de oportunidad de mantener dinero en efectivo corresponde con aquellos intereses que se obtendrían en una cuenta bancaria remunerada y que se dejan de obtener por tenerlo en efectivo.

Tipo de interés Porcentaje de la cantidad de interés pagada por unidad de tiempo.

Entre la

demanda de dinero y su tipo de interés

existe una relación inversa:

a mayor tipo de interés, menor demanda de dinero, y viceversa.

Curva de la demanda de dinero

Representación de la relación entre el tipo de interés y la cantidad demandada de dinero.

A medida que

suben los precios, aumenta la demanda de dinero

A más renta,

más demanda de dinero

El

equilibrio de mercado de dinero

se alcanza cuando coinciden la demanda de dinero y la oferta monetaria, dando lugar a un tipo de interés y una cantidad de dinero de equilibrio

Un aumento del nivel de precios o de la renta de los consumidores, desplazará la

curva de demanda de dinero hacia la derecha y elevará los tipos de interés.

Una disminución del nivel de precios o de la renta de los consumidores, desplazará la curva de demanda de dinero hacia la izquierda y bajará los tipos de interés.

Política monetaria

Decisiones que toman las autoridades monetarias para alterar el equilibrio en el mercado de dinero, modificando la cantidad de dinero o el tipo de interés.

 

  1. coeficientes legales
  2. operaciones de mercado abierto
  3. facilidades permanentes

Política monetaria expansivas

Su aplicación produce un incremento de la oferta monetaria.

Suelen aplicarse cuando la economía está atravesando

un período de recesión

o de crisis.

Demanda agregada

Valor total de gastos en bienes y servicios que los agentes económicos (consumidores, empresas y Estado) están dispuestos a comprar, para cada nivel de precios, en un periodo de tiempo determinado.

Política monetaria restrictiva

Su aplicación produce una disminución de la oferta monetaria.

Suelen aplicarse cuando la economía está atravesando un período de crecimiento económico con riesgo de aumento de la inflación.