La creación del dinero

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La creación del dinero bancario

Los bancos tienen el poder de crear dinero, dinero bancario. Cuando un banco concede un préstamo, está creando dinero bancario.

1. Función monetaria de los bancos

2. Reservas y coeficiente legal de caja

3. Proceso de creación del dinero

4. Determinación de la oferta monetaria

5. Base monetaria y Oferta monetaria

6. El multiplicador monetario

1. La función monetaria de los bancos

Son muchas las funciones que realizan los bancos, pero sin duda, las más importantes son las que consisten en captar fondos de los clientes ahorradores (depositantes) y prestar dinero a los clientes que lo necesitan (prestatarios). Es decir, los bancos actúan como intermediarios financieros entre depositantes y prestatarios, obteniendo así unos beneficios, ya que a los prestatarios les cobrará unos intereses mayores que los que les abonará a los depositantes.

 

Asimismo, como la mayoría de los depositantes no necesitan disponer de sus fondos durante un período de tiempo, los bancos se pueden permitir la licencia de utilizar estos fondos para prestarlos a otros clientes (prestatarios). Es decir, pueden utilizar una parte del dinero depositado por sus clientes depositantes para prestárselo a sus clientes prestatarios.

 

Como consecuencia de estas acciones, los bancos ejecutan dos funciones esenciales en la economía de un país: el procesamiento de los pagos y la creación de dinero.

 

Gracias a la implantación de una compleja red de oficinas y centrales, los bancos actúan en el sistema de pagos nacionales e internacionales, permitiendo que los diferentes agentes económicos realicen pagos, cobros y movimientos de fondos de forma casi instantánea, mediante cheques, transferencias o tarjetas de crédito.

Por otra parte, al prestar los fondos que les confiaron los depositantes, están creando dinero, dinero bancario que será utilizado para comprar bienes y servicios y que, por lo tanto, volverá al mismo o a otro banco (en definitiva, al sistema bancario) para ser prestado a su vez a nuevos prestatarios. Este proceso repetitivo de captación de fondos y concesión de préstamos que permite la creación de dinero bancario se denomina efecto multiplicador y será el objeto central de los siguientes apartados.

Como ya hemos apuntado anteriormente, además del dinero que está en manos del público, en forma de billetes y monedas legal (dinero legal), existe el que está depositado en los bancos, en forma de cuentas corrientes, cuentas de ahorro o plazos fijos (dinero bancario).

 

Pues bien, mientras que el dinero legal es creado por el banco central de cada país, el dinero bancario, como su nombre indica, es creado por los bancos comerciales.

Observemos que cuando un banco nos concede un préstamo, no nos entrega el dinero en billetes. Lo que hace es abonarlo en una cuenta a nuestro nombre (un depósito bancario).

Los bancos aceptan depósitos de las familias y las empresas (ahorradores) y se los prestan a otras familias y otras empresas (inversores).

 

Es decir, transfieren fondos de los prestamistas a los prestatarios y de esta forma crean el dinero bancario.

Cuando un banco concede un préstamo, está creando dinero

Si consultamos por internet nuestra cuenta corriente, lo que vemos es un apunte contable que ha realizado el banco por el importe del préstamo, pero ello no significa que exista en la economía del país más billetes y monedas que antes.

 

Es en ese momento, cuando nos abonan en nuestra cuenta el importe del préstamo, cuando se está creando el dinero bancario. De esta forma, los bancos, mediante sus operaciones diarias, están afectando constantemente a la oferta monetaria, ya que al aceptar depósitos y conceder créditos, están creando dinero y, por consiguiente, están haciendo variar la cantidad de dinero en circulación.

 

Pero para ver más claramente este fenómeno de creación de dinero por parte de los bancos, es necesario conocer antes los conceptos de reservas bancarias y coeficiente legal de caja.

2. Las reservas bancarias y el coeficiente legal de caja

En el apartado "Breve historia del dinero" del artículo "El dinero", se describe cómo los orfebres de la Edad Media, al observar que la mayoría de las personas que les confiaban su oro no solían retirarlo, comenzaron a emitir más recibos que el oro depositado. De igual forma, los actuales bancos comerciales emiten (crean) más dinero bancario que el dinero legal que tienen depositado en sus cajas fuertes.

 

Considerando que es muy difícil que todos los depositantes quieran retirar sus fondos al mismo tiempo, los bancos pueden utilizar gran parte del dinero que tienen depositado para conceder préstamos, creando de esta forma dinero bancario como ya hemos visto.

 

Pero si bien, este sistema facilita el crédito y la financiación, también es cierto que crea cierta inestabilidad financiera, ya que se corre el riesgo de que los billetes existentes en las cajas fuertes de los bancos no sean suficientes para atender las retiradas de dinero solicitadas por sus depositantes en un momento determinado.

 

En este sentido, para evitar esta inestabilidad, lo más lógico sería que cada banco se comprometiese a reservar cierta cantidad de billetes para hacer frente a las necesidades financieras diarias, disponiendo del resto para operaciones de inversión y préstamo.

 

Es entonces cuando, por seguridad, surge la necesidad de la existencia de un banco central que supervise y controle el sistema bancario, obligando a los bancos a mantener una cantidad mínima de efectivo (en billetes y monedas), denominada reserva, de forma que garantice que las solicitudes de retiradas de efectivo por parte de los clientes sean atendidas sin ninguna incidencia.

Para ello, los bancos centrales obligan a los bancos a mantener unas reservas mínimas líquidas consistentes en una fracción de los depósitos que mantienen. De ahí el nombre de sistema de reserva fraccionaria.

Reservas mínimas obligatorias

Porción de los depósitos de un banco que se debe mantener

en reservas líquidas.

Evidentemente, esta porción de los depósitos del banco destinadas a reservas no se podrá utilizar para conceder préstamos (ni para otro destino como inversiones). Deben mantenerse como líquidas y pueden estar en la caja fuerte del mismo banco, en forma de efectivo, o depositadas en las cuentas que los bancos tienen en el banco central.

Es cierto que la finalidad de las reservas es mantener la liquidez y solvencia del banco, así como atender los derechos de los depositantes y las necesidades financieras diarias, pero en realidad, la mayor parte de ellas es para cumplir con los requisitos legales.

El cálculo de estas reservas se realiza aplicando un coeficiente (porcentaje) sobre los depósitos que mantienen los bancos. Este coeficiente es conocido como coeficiente de caja, coeficiente de encaje bancario, coeficiente legal de reservas, coeficiente legal de caja o coeficiente de reservas.

Coeficiente legal de caja

Porcentaje de los depósitos totales que tiene un banco que debe mantener como reserva.

Los coeficientes legales consisten en la proporción que sobre sus pasivos los bancos están obligados por ley a mantener como reserva en el Banco Central (reservas mínimas obligatorias), siendo el más significativo el coeficiente legal de caja (en el Eurosistema, las Reservas mínimas obligatorias se calculan aplicando un coeficiente de caja fijado actualmente en el 1%).

Coeficiente de caja

Proporción de los depósitos que los bancos deben mantener en forma de activos líquidos o reservas para de garantizar la liquidez de los depósitos, determinando, por consiguiente, la capacidad que tienen los bancos para crear dinero bancario.

Coeficiente de caja (cc)

Relación entre las reservas y

los depósitos bancarios

Hay que prestar mucha atención a la fijación de este coeficiente de caja, ya que determina la proporción en la que se crea el dinero bancario y, por consiguiente, la cantidad de dinero que hay en circulación en un país en un momento determinado (oferta monetaria).

Efectivamente, si el coeficiente de caja aumenta, los bancos tendrán que dedicar más dinero a reservas y, por lo tanto, dispondrán de menos dinero para conceder préstamos, por lo que disminuirá la creación de dinero bancario. Disminuye, pues, el dinero en circulación, es decir, disminuye la oferta monetaria. Esta acción responde a una política monetaria restrictiva.

Si la autoridad monetaria decide aumentar el coeficiente de caja, obligará a los bancos a tener más reservas, con lo que disminuirá su capacidad de prestar dinero y, por lo tanto, se reducirá la oferta monetaria (política monetaria restrictiva).

Si el coeficiente de caja disminuye, los bancos podrán reducir sus reservas, dedicando más dinero a los préstamos y, por consiguiente, aumentará la creación de dinero bancario. Aumenta, pues, el dinero en circulación, es decir, aumenta la oferta monetaria. Esta acción responde a una política monetaria expansiva.

Si el banco central decide reducir el coeficiente de caja, aumentará la capacidad de los bancos de prestar dinero y, por lo tanto, aumentará la oferta monetaria (política monetaria expansiva).

Se convierte así, el coeficiente de caja (cc), en uno de los parámetros de la política monetaria que usan los bancos centrales para controlar la cantidad de dinero del mercado (la oferta monetaria).

3. El proceso de creación del dinero bancario

Cuando afirmamos que los bancos crean dinero, no queremos decir que impriman billetes. Como ya se ha apuntado anteriormente, el dinero bancario se crea con un simple asiento contable; responde a un registro en una cuenta bancaria que, eso sí, es exigible de ser convertido en billetes.

Los bancos reciben fondos de personas y empresas y se los prestan a otras personas y empresas (transfieren fondos de los prestamistas a los prestatarios) y de esta forma crean el dinero bancario.

Vamos a intentar explicar cómo es posible que se produzca este fenómeno. Veamos: Un persona ingresa en un banco sus ahorros (por ejemplo, 1.000 €) y ese banco le presta parte de ese dinero (por ejemplo, 900 €) a otra persona. Tenemos ahora dos personas que pueden disponer a la vez del mismo dinero: una puede disponer de 1.000 € (son sus ahorros) y la otra de 900 € (por el préstamo que le han concedido). Es decir, cuando un banco presta parte del dinero que le han depositado, está permitiendo que dos personas a la vez tengan el mismo dinero. Si ambas personas pueden disponer de esas cantidades y hemos partido solo de 1.000 € en billetes, está claro que se ha creado dinero por valor de 900 €.

 

Vamos a analizar este hecho más detalladamente mediante un ejemplo, introduciendo la mecánica que se da en el flujo real de la creación de dinero por parte de los bancos.

Un ciudadano de un país que posee 1.000 € en billetes toma la decisión de ingresarlos en su cuenta corriente; es decir, un depositante (prestamista) ingresa 1.000 € en un banco. Este banco, respetando el coeficiente de caja fijado por su banco central (supongamos que es del 10%), aparta la cantidad 100 € como reserva. El resto (900 €), podrá destinarlo a las operaciones bancarias que desee.

Si ahora uno de sus clientes le solicita un préstamo de 900 €, podrá concedérselo disponiendo de parte de esos 1.000 € que le ingresó el cliente depositante (prestamista). Pero no le entrega este préstamo en billetes. Lo que hace es una anotación en su cuenta corriente. Los billetes, por valor de 1.000 €, siguen depositados en el banco.

Con esta sencilla operación, el banco está creando dinero bancario por valor de 900 €, ya que el primer cliente, el depositante, sigue disponiendo de sus 1.000 € que podrá retirarlo en billetes cuando quiera y, a la vez, el segundo cliente, el prestatario, puede disponer ahora de los 900 € para gastar.

A continuación, el cliente receptor de ese préstamo de 900 €, lo destina a comprar algún artículo en una tienda mediante su tarjeta de crédito. Eso significa que los 900 € irán a la cuenta corriente que la tienda tiene abierta en un banco. Es decir, esos 900 € han vuelto al sistema bancario.

Pues bien, este banco que recibe los 900 €, una vez que haya destinado el 10% (90 €) a reservas, podrá utilizar el resto (810 €) para conceder préstamos (creando de nuevo dinero bancario), de tal forma que un nuevo prestatario recibirá 810 € que seguramente se dedicarán a compras y, con toda probabilidad, volverán de nuevo al sistema bancario.

 

De esta forma, hemos visto que partiendo de 1.000 € se han creado 1.710 € nuevos (900 € + 810 €) que antes no existían. Tenemos ahora en total 2.710 €: 1.000 € en billetes depositados en el primer banco por el primer depositante y 1.710 € creados por el banco mediante la concesión de préstamos.

Pero este proceso de recepción de fondos y concesión de préstamos no para aquí. Continuará mientras exista dinero suficiente para atender las reservas y a los futuros prestatarios, creándose un efecto de expansión de la cantidad de dinero que se conoce con el nombre de multiplicador bancario y que analizaremos más adelante.

Efectivamente, el dinero irá pasando por diferentes bancos, en forma de depósitos y préstamos, con importes cada vez más pequeños, dando lugar en cada operación de préstamo a la creación de dinero bancario:

 

Préstamos = dinero bancario = 900 + 810 + 729 + 656,10 + 590,49 + 531,44 + 478,30 + ...

 

Evidentemente, al estar fijado el coeficiente de caja en el 10%, el 10% de cada uno de los importes irá a reservas, mientras que el 90% se destinará a préstamos y, por consiguiente, a la creación de dinero.

 

Es por ello, por lo que cada uno de los términos del dinero bancario creado será el 90% del anterior (100% - 10%); es decir, el elemento siguiente se obtiene multiplicando el anterior por 0,9 (siendo 0,9 el resultado de 1 - coeficiente de caja):

 

Dinero bancario creado = 900 + 900 x (0,9) + 900 x (0,9) x (0,9) + 900 x (0,9) x (0,9) x (0,9) + ...

 

o lo que es lo mismo

 

Dinero bancario creado = 900 x ( 0,9 + 0,92 + 0,93 + 0,94 + ...)

 

Como puede verse, la expresión que está entre paréntesis obedece a la suma de los infinitos términos de una progresión geométrica, cuya razón es 0,9.

Si trasladamos estos datos a las columnas que representamos en el cuadro de la derecha, comprobaremos que esto mismo ocurre con los depósitos y las reservas constituidas: irán sucediéndose en progresión geométrica a razón de 0,9; es decir, a razón de (1 - coeficiente de caja), hasta que se agote el dinero disponible para atender las reservas, los préstamos y la creación de dinero.

 

Llevada esta sucesión hasta el final, podremos sumar todos los términos y observaremos que el total de depósitos creados ascienden a 10.000 €, el de reservas a 1.000 € y el de dinero bancario a 9.000 €.

Comprobamos además, que el total de reservas y de dinero bancario creados son el 10% y el 90%, respectivamente, del total de depósitos recibidos por los bancos.

Pero no es necesario calcular todos los valores de esta tabla, ya que, como hemos dicho anteriormente, al tratarse de la suma de los infinitos términos de una progresión geométrica, podemos aplicar la fórmula de la derecha, donde a1 es el primer término y r la razón:

Para nuestro ejemplo, el primer término de los depósitos, reservas y dinero bancario son 1.000 €, 100 € y 900 €, respectivamente, y la razón, para todos, es 0,9. Por lo tanto, para calcular sus sumas, según la fórmula indicada anteriormente, bastará con dividir el primer término de cada uno entre 0,1 (1 - 0,9):

Si nos fijamos bien, ( 1 - r ) nos da el coeficiente de caja (cc = 1 - 0,9 = 0,1 ). Por lo tanto, otra forma de expresarlo sería:

y sacando fuera el primer término, tendríamos

La suma total de depósitos, reservas y dinero bancario creados en el proceso de expansión de la cantidad de dinero, como consecuencia de la concesión, por parte de los bancos, de préstamos

con parte de los fondos obtenidos por los depósitos de sus clientes, se calcula multiplicando el primer término por el inverso del coeficiente de caja.

Al segundo miembro de esta fórmula, que se corresponde con el inverso del coeficiente de caja (cc), se le denomina multiplicador monetario (o multiplicador del dinero bancario) (m) y nos indica la proporción en la que se crea el dinero.

En nuestro ejemplo, el multiplicador monetario sería 10, que nos indica que el dinero depositado se multiplica 10 veces.

Así, si multiplicamos el depósito inicial (1.000 €) por el multiplicador monetario (10), obtendremos el total de depósitos creados (10.000 €) y si lo multiplicamos por el dinero bancario inicial creado (900 €) obtendremos el total de dinero bancario creado (9.000 €).

Lógicamente, tal como ya hemos visto en el apartado anterior, cuanto menor sea el coeficiente de caja, menos dinero deberán mantener los bancos en reservas, más dinero podrán prestar y, por consiguiente, más dinero bancario podrán crear.

 

Sin embargo, este proceso de creación de dinero no es del todo exacto, como veremos en el siguiente apartado, ya que dependerá de la política de préstamos de los bancos y de las preferencias del público a la hora de depositar su dinero en el banco o mantenerlo en billetes y monedas.

Precisamente, por este motivo, debemos advertir que ésta es una fórmula simplificada del multiplicador monetario, ya que no tiene en cuenta las preferencias del público sobre la proporción de dinero que mantienen en efectivo y en depósitos. De momento, nos servirá para hacernos una idea de lo que significa el multiplicador monetario.

Multiplicador monetario

multiplicador bancario o multiplicador del dinero

 

Efecto de expansión de la cantidad de dinero que se produce cuando los bancos conceden préstamos con parte de los fondos obtenidos por los depósitos de sus clientes.

Más adelante (en el apartado 10), incorporaremos el coeficiente que representa la relación entre el efectivo y los depósitos que mantienen los ciudadanos y veremos otra versión más completa y exacta del multiplicador monetario.

4. Determinación de la Oferta monetaria

Ya hemos visto, en el apartado 4, que la Oferta monetaria es el volumen de dinero que se encuentra disponible en la economía de un país, en un momento determinado.

Por lo tanto, la oferta monetaria (OM) estará formada por el efectivo en manos del público (EMP) y los depósitos bancarios (DB).

Oferta monetaria

Cantidad total de dinero (billetes,

monedas y depósitos bancarios) que está en circulación en la economía de un país.

OM = EMP + DB

Por consiguiente, la oferta monetaria estará determinada por la emisión de monedas y billetes (EMP), de las que se encarga el banco central, y por la creación de dinero bancario (DB), mediante los depósitos y préstamos, de la que se encargan los bancos.

 

En este apartado vamos a analizar la repercusión que tiene la creación de dinero por parte de los bancos en el volumen y variación de la oferta monetaria, para introducirnos en el siguiente apartado en un nuevo concepto que refleja las vías que tiene el banco central para controlar la oferta monetaria (la Base monetaria).

 

Así, los bancos influirán en la oferta monetaria de 2 formas distintas:

 

  • al retirar cierta cantidad de efectivo de la circulación (la que está guardada en sus cajas fuertes o en el banco central), con lo que aminoran la oferta monetaria, ya que este dinero, al no estar disponible para gastarse, no forma parte de ella.

 

  • al aceptar depósitos y conceder préstamos, ya que de esta forma están creando dinero bancario, haciendo aumentar la oferta monetaria.

Volviendo al ejemplo que hemos visto anteriormente, y para simplificar, partiremos de una oferta monetaria de 1.000 €, compuesta solo por los billetes en posesión de un ciudadano; es decir, por el efectivo en manos del público (EMP).

 

Cuando este ciudadano ingresa los billetes en el banco, los 1.000 € se transforman en un registro en una cuenta corriente; desaparece el efectivo en manos del público (EMP) (1), por valor de 1.000 €, y aparecen depósitos bancarios (DB) por valor de 1.000 €. Es decir, no ha variado la oferta monetaria, se mantiene en el valor de 1.000 €; solo ha cambiado su composición.

Sin embargo, cuando el banco, una vez que retira 100 € para reservas, presta los 900 € restantes, aparece nuevo dinero bancario y, por lo tanto, sí se registra un aumento de la oferta monetaria: se mantienen los 1.000 € iniciales y se crean 900 € nuevos al conceder el préstamo, incrementándose la oferta monetaria por esta cantidad. Este banco acaba de aumentar la oferta monetaria en 900 €, pasando de 1.000 €, antes de conceder el préstamo, a 1.900 €, una vez concedido.

 

Si continúa el proceso, el prestatario, mediante una compra o por transferencia, depositará los 900 € en otro banco, el cual, una vez que destine el 10% a reservas (90 €), podrá prestar los 810 € restantes, creando de esta manera otros 810 € euros de dinero bancario y, por consiguiente, se producirá un nuevo incremento de la oferta monetaria en 810 €.

 

Como ya hemos podido comprobar a lo largo de este artículo, la cantidad de dinero bancario creado depende del coeficiente de caja, y dado que éste es fijado por los bancos centrales, podríamos concluir que la oferta monetaria es creada y controlada por los bancos centrales.

 

Sin embargo, esto no es del todo cierto. Hasta ahora, hemos supuesto que todos los prestatarios gastan la totalidad del préstamo de tal forma que su importe vuelve íntegramente al sistema bancario, generando el proceso de creación del dinero bancario. Pero también es posible que parte de ese préstamo no se consuma y que incluso quede en manos del público en forma de efectivo. En tal caso, es obvio que se reduciría la cantidad de dinero bancario creado que teóricamente hemos calculado y que, por consiguiente, se reduciría el efecto multiplicador del dinero y su efecto en la oferta monetaria.

 

Por otra parte, la política de los bancos a la hora de conceder préstamos es primordial en el proceso de creación de dinero, ya que, como sabemos, cuanto más préstamos concedan los bancos, más dinero bancario se creará, aumentando así la oferta monetaria.

 

Es decir, para que este proceso de creación de dinero bancario funcione de forma plena, tal como hemos relatado en el ejemplo, es necesario que los bancos destinen a reservas sólo el mínimo fijado por el banco central, que destinen el resto del dinero a préstamos y que las personas depositen en los bancos todo el dinero que reciban.

Por lo tanto, las variaciones que puede sufrir la oferta monetaria como consecuencia del proceso de creación del dinero dependerá de las decisiones del banco central, de la política de los bancos y del comportamiento del público.

 

  • El banco central, además de decidir la cantidad de dinero legal que debe poner en circulación en forma de billetes y monedas en la economía del país, fija el coeficiente de caja que debe asumir los bancos para constituir las reservas legales, condicionando así la cantidad de dinero bancario que se puede crear.

 

  • Los bancos, que mediante su política de concesión de préstamos afectará a la oferta monetaria, ya que son los préstamos los que crean el dinero bancario.

 

  • El público, al decidir qué proporción de su dinero mantiene en efectivo o en depósitos bancarios, influyendo así en la creación de dinero por parte de los bancos (cuánto más dinero depositen las personas en los bancos, más dinero podrán prestar estos y, por consiguiente, más dinero podrán crear).

 

Dicho de otra de manera, las variaciones que puede sufrir la oferta monetaria con motivo del proceso de creación de dinero bancario dependerá de 3 factores:

 

  • de la cantidad de dinero en poder de los bancos, que dependerá de la cantidad que tengan que destinar a reservas y ésta, a su vez, dependerá del coeficiente de caja,

 

  • de la política de los bancos en la concesión de préstamos,

 

  • de la costumbres y preferencias de las personas de mantener su dinero en efectivo o depositado en los bancos. A esta relación entre el efectivo y los depósitos que mantiene el público le llamaremos coeficiente de efectivo (1).

 

(1) Este concepto no figura como vocablo reconocido en los tratados económicos. Se utiliza exclusivamente en este artículo para hacer más comprensible las próximas explicaciones, sustituyendo a la expresión "relación entre el efectivo en manos del público y los depósitos que mantienen en los bancos".

5. Relación entre la Base monetaria y la Oferta monetaria

Observemos que de los dos componentes de la oferta monetaria, el banco central solo controla los billetes y monedas, ya que el dinero bancario (y su creación) depende de las preferencias del público y de la política de los bancos.

 

Sin embargo, existe otro componente, que no forma parte de la oferta monetaria, que sí controla el banco central: el volumen de las reservas bancarias, ya que se encarga de fijar el coeficiente de caja.

 

Pues bien, a la suma de estos dos componentes se le conoce como Base Monetaria.

Base monetaria

Suma del efectivo en manos del público

más las reservas mantenidas por los bancos.

 

Es la principal vía del banco central para

controlar la Oferta monetaria de un país.

Si, como ya hemos visto, la oferta monetaria está determinada por el efectivo (billetes y monedas) y por los depósitos bancarios que a su vez están determinados por la política de los bancos, por las preferencias del público y por las reservas bancarias, podemos afirmar que en un sistema bancario de reservas fraccionarias, la oferta monetaria está determinada por el efecto de las siguientes tres variables exógenas:

Variables de la oferta monetaria

 

  • La base monetaria (BM): Efectivo en manos del público más las reservas mantenidas por los bancos. Es lo que el banco central puede controlar.

 

  • El Coeficiente de caja (cc): Relación entre las reservas que deben mantener los bancos y sus depósitos bancarios. Está determinado por las decisiones del banco central y la política de los bancos.

 

  • El Coeficiente de efectivo (ce): relación entre el efectivo y los depósitos que mantienen los ciudadanos. Está determinado por las preferencias que tiene el público sobre la composición del dinero que mantienen.

BM = Efectivo + Reservas

 

BM = EMP + RB

La oferta monetaria quedará determinada por la política del banco central, al fijar el coeficiente de caja, por la política de los bancos, en la concesión de préstamos, y por la conducta de los ciudadanos, ya que deciden qué proporción de efectivo prefieren mantener en relación a sus depósitos (coeficiente de efectivo).

De aquí se concluye que lo que realmente controla el banco central es la Base monetaria, no la oferta monetaria. El banco central podrá influir en ella (a través de la base monetaria), pero no controlarla directamente.

Base Monetaria

Las reservas bancarias no forman parte de la oferta monetaria, y el dinero bancario (depósitos) no forma parte de la base monetaria.

 

Sin embargo, los billetes y monedas (efectivo en manos del público) forman parte tanto de la base monetaria como de la oferta monetaria.

Oferta Monetaria

Para una mejor comprensión de la relación existente entre la Base monetaria y la Oferta monetaria, mostramos a continuación el siguiente gráfico donde se puede observar que la masa monetaria común para ambas magnitudes está conformada por los billetes y monedas.

Observemos que las reservas bancarias no forman parte de la oferta monetaria, y el dinero bancario (depósitos) no forma parte de la base monetaria. Sin embargo, los billetes y monedas (efectivo en manos del público) forma parte tanto de la base monetaria como de la oferta monetaria.

 

Es decir, el banco central controla las reservas bancarias y el efectivo en manos del público (base monetaria), pero no controla la distribución de ese total entre reservas y efectivo en manos del público (el público decide gran parte del destino de los billetes y monedas).

Fijémonos en el papel esencial que tiene el coeficiente de caja (cc), instrumento primordial de la política monetaria que usan los bancos centrales para controlar la cantidad de dinero del mercado (la oferta monetaria), ya que fija la proporción de las reservas bancarias y, a la vez, limita la creación de dinero por parte de los bancos.

6. El Multiplicador monetario

Ya hemos definido, en el apartado 7, el multiplicador monetario como el efecto de expansión de la cantidad de dinero que se produce cuando los bancos conceden préstamos con parte de los fondos obtenidos por los depósitos de sus clientes. También hemos expuesto la fórmula para su cálculo como el inverso del coeficiente de caja (cc), indicándonos la proporción en la que se crea el dinero.

Sin embargo, hemos advertido que se trata de una fórmula simplificada del multiplicador monetario, ya que no tiene en cuenta las preferencias del público sobre la proporción de dinero que desean mantener en efectivo y en depósitos.

En este apartado vamos a introducir este componente con la intención de obtener una fórmula más completa y eficaz a la hora de calcular el multiplicador monetario.

Para ello, vamos a partir de las ecuaciones que definen a la Oferta monetaria (OM) como la suma del efectivo en manos del público (EMP) y los depósitos bancarios (DB); y a la Base monetaria (BM) como la suma del efectivo en manos del público (EMP) y las reservas bancarias (RB):

A partir de aquí, vamos a realizar una serie de operaciones algebraicas con la intención de introducir en estas ecuaciones la relación entre el efectivo y los depósitos que mantienen los ciudadanos (ce). De esta forma, obtendremos, al mismo tiempo, una expresión de la oferta monetaria en función de las tres variables exógenas de las que depende: la Base monetaria (BM), el coeficiente de caja (cc) y el coeficiente de efectivo (ce).

"El proceso de creación de dinero por los bancos es tan simple que repugna a la mente"

"El dinero"

John Kenneth Galbraith

Los bancos captan dinero de los clientes ahorradores (depositantes)

para prestárselo a otros clientes inversores (prestatarios)

"‘Mucha gente

que necesita desesperadamente

su dinero del banco deja de necesitarlo cuando está segura

de que lo tiene

a su disposición"

"El dinero"

John Kenneth Galbraith

Los bancos tienen

el poder de crear dinero,

dinero bancario

 

Cuando un banco concede un préstamo, está creando dinero, dinero bancario, por supuesto, ya que el dinero legal, billetes y monedas, solo es creado por los bancos centrales.

 

Los bancos crean dinero, a través de

la contabilidad, cada vez que conceden un préstamo.

El dinero bancario suministrado por

los bancos, llega a representar hasta el 97% de todo el dinero de la economía (el

dinero legal solo representa el 3%).

Oferta monetaria

Suma del

dinero legal y el dinero bancario

que existen en

una economía en

un momento determinado.

Bancos comerciales

Instituciones

financieras con autorización para aceptar

depósitos y conceder créditos.

Banco central

Institución encargada de emitir el

dinero legal y regular el funcionamiento bancario de un país.

Reservas

Efectivo que tiene un banco en su caja fuerte más los depósitos que tiene en el banco central.

 

 

Sistema de reserva fraccionaria

Sistema bancario en

el que los bancos mantienen en

reservas una fracción de los depósitos

de sus clientes

Eurosistema

Autoridad monetaria de

la zona del euro integrada por el Banco Central Europeo (BCE) y los bancos centrales nacionales de los

Estados miembros cuya

moneda es el euro.

Recordemos:

Cuando un banco concede un

préstamo, está creando dinero bancario.

Política monetaria Conjunto de decisiones que

toma la autoridad monetaria de cada país, respecto a la fijación del tipo de interés y el control de la cantidad de dinero en circulación

(oferta monetaria).

"El proceso de creación de dinero

por los bancos es tan simple que repugna

a la mente"

John Kenneth Galbraith

Cuando un banco concede un préstamo está creando dinero bancario.

Multiplicador monetario

Proporción en la que se crea el dinero bancario

El concepto

de Oferta monetaria

se desarrolla más ampliamente en

el apartado 2 del artículo "El mercado de dinero".

En España, los

billetes y monedas son emitidos por el Banco de España, por orden del Banco Central Europeo.

Un billete en manos de un individuo, forma parte de la oferta monetaria porque puede gastarse.

Pero un billete que se encuentra en el banco (en la caja fuerte, como reservas o como depósito en el banco central), no forma parte de la oferta monetaria porque no está disponible para gastarse.

(1) La oferta monetaria comprende los billetes y monedas en manos del público, pero no los billetes y monedas que están depositados en el banco.

Los bancos crean dinero bancario con los préstamos que conceden.

El sistema bancario, cuánto más dinero preste y menos mantenga como reservas, más dinero estará creando.

Los bancos centrales poseen el monopolio de la emisión de billetes y monedas (creación de dinero legal).

 

Sin embargo, la mayor parte del dinero que circula por la economía ha sido creado por los bancos (dinero bancario).

Base monetaria

Suma del efectivo en manos del público más las reservas mantenidas por

los bancos.

Es lo que el banco central controla.

El banco central puede afectar la oferta monetaria, pero no controlarla.

 

Sí podrá influir en la oferta monetaria, pero siempre a través del control de la base monetaria.

El multiplicador monetario es el cociente entre la oferta monetaria y la base monetaria

Al incorporar el efectivo en manos del público (EMP) obtenemos una fórmula más real y un resultado de mayor precisión.

Es decir, un aumento de la base monetaria provocará un aumento de la oferta monetaria en el mismo porcentaje.

Y también, de la expresión 4, se puede concluir que:

De las dos últimas expresiones (5 y 6) se desprende que:

  • un aumento del coeficiente de caja (cc) reduce la oferta monetaria, ya que hace disminuir el multiplicador monetario.

La oferta monetaria es proporcional a la base monetaria

Efectivamente, cuanto mayor sea el coeficiente de caja (cc), menos préstamos concederán los bancos y menos dinero podrán crear.

  • un aumento del coeficiente de efectivo (ce) reduce la oferta monetaria, ya que hace disminuir el multiplicador monetario.

Efectivamente, cuanto mayor sea el coeficiente de efectivo (ce) más dinero de la base monetaria tendrá el público en efectivo, menos dinero de la base monetaria tendrán los bancos en forma de reservas y, por consiguiente, menos dinero podrán crear.